Apple acaba de anunciar orgullosa la descarga de la canción número 500 millones. Entra en el mercado japones y vende 4 millones de canciones en una semana... es decir, que la venta de canciones funciona y es rentable (cabe preguntarse para quien.. porque seguro que no para el compositor).

Mientras tanto la SGAE sigue llorando amargamente e informe tras informe nos cuenta sus penas: que si se venden pocos discos que si la pirateria es mala que si la gente que descarga música está acabando con la industria...

Algo no cuadra, alguien miente o manipula las cifras de manera interesada. Si se venden muchas canciones ¿porque se quejan algunos?

Pues porque es están dando dos fenómenos claves que, en mi opinión, están modificando, a mejor, los hábitos de los consumidores.

Por un lado ya no tenemos que comprar todo un disco para escuchar la canción que nos gusta. Compramos ese tema y lo escuchamos las veces que queremos sin problemas. ¿Para que gastar 18€ en un CD del que solo conocemos una canción? Por ese precio puedes comprar 18 temas en la Apple Store. 18 temas que te gustan, que has oido y que conoces. El resto te lo descargas en el emule y los que te gusten pues los compras. Una perfecta optimización de la economía.

Por otro lado el uso de Internet como medio de distribución de canciones (no solo para descarga sino como fuente de conocimiento: podcast, radios on-line, redes p2p) posibilita el acceso a grupos que no tienen posibilidad de llegar a nosotros por medio de las redes convencionales (tiendas de discos y emisoras de radio).

El problema de todo esto son los intermediarios. Existe una cantidad de gente muy grande como las compañias de discos, sociedades de gestión de derechos de autor, distribuidores, etc... que ya no son necesarios y claro está a todos nos jode que de la noche a la mañana nos quiten nuestra parte del pastel y más cuando esa parte son muchos millones de euros.

El futuro de la música, le pese a quien le pese, es bueno. Internet posibilita que los usuarios tengamos acceso a una cantidad de grupos enorme. Además permite que sean los propios grupos los que controlen su música, su difusión y su distribución. Esto va a dejar a mucha gente fuera de juego, pero no hay que preocuparse porque es gente que no aporta nada a la música son intermediaros.

Veremos cuanto tiempo tardan las discograficas en dejar de vender discos para empezar a vender canciones.... los de Apple esperan que mucho, mucho.